4. Fermentación

Esta fase del proceso requiere modificar la temperatura de los depósitos para alterar las propiedades del caldo, en función del objetivo se requerirá aumentarla o disminuirla.

  • Frío: Generalmente se emplean grupos de frío que precisan de electricidad para trabajar. Es importante asegurarse de que la relación entre la energía eléctrica que consume y la energía térmica que ofrece es elevada.  Este coeficiente se llama COP (Coefficient Of Performance) y actualmente los fabricantes lo sitúan por encima de 3 (COP=ET/EE).
  • Calor: Puede generarse a través de grupos de frío invirtiendo el ciclo termodinámico o a través de calderas pirotubulares. Se recomienda emplear biomasa como combustible.  La biomasa es una fuente de energía renovable compuesta por materia orgánica como la madera u otros restos vegetales, de esta manera podría llegar a reutilizarse los desperdicios de la poda en el área agrícola.
    En el caso de no resultar rentable, se aconseja emplear Gas Natural ya que es el combustible fósil con menor impacto medioambiental de todos los utilizados para este fin (por debajo del Diesel, GLP o Gas Propano).

Conviene resaltar que existe la posibilidad de desacoplar la producción de frío y calor del momento de la demanda a través de sistemas termoacumuladores. De esta manera, se puede acondicionar térmicamente un fluido en las horas de periodo valle, almacenarlo y emplearlo cuando el proceso lo requiera.