5. Maduración

En esta etapa de reposo resulta fundamental garantizar unas condiciones ambientales de humedad y temperatura óptimas. Para ello se emplean sistemas de frío y calor similares a los reflejados en la anterior etapa. Es necesario hacer un balance de carga térmica individualizado de cada una de las salas que necesitemos aclimatar, con el objetivo de dimensionar una instalación que cubra las necesidades requeridas sin caer en excesos de consumo. Emplear sistemas de aislamiento en paredes, puertas y ventanas ayudará también a reducir el coste de la factura.